6 de febrero de 2015

Las Runas Sanadoras (Ralph H. Blum y Susan Loughan)

MANNAZ 
"Inocencia"

El punto de partida siempre es la inocencia. Esta runa nos recuerda delicadamente la totalidad y la simplicidad que conocimos en nuestros principios, y es una promesa de que por fin estamos volviendo a casa. Porque la inocencia es nuestra naturaleza original y de ella surgen todas las relaciones justas que podamos tener: con nosotros mismos, con los demás y con lo divino.

La runa de la inocencia señala a menudo un giro del camino: puede ser el final de un ciclo, un círculo que se está cerrando. En momentos así, se te anima a recordar los sentimientos de días más tranquilos.

Hay tantas cosas que pueden traernos de nuevo los dulces sentimientos de la inocencia: una palabra compasiva, una sonrisa, un acto de bondad... Todas ellas nos recuerdan un tiempo en que vivíamos la vida sin esfuerzo, un tiempo en el que nadie hería nuestros sentimientos y donde la amorosa manera que teníamos de tratarnos mutuamente constituía el fundamento de nuestra existencia. El simple recuerdo de esos sentimientos dulces puede resultar curativo.

Para quienes han vivido la experiencia de ver su inocencia traicionada, esta runa dice: muéstrate agradecido por haber sobrevivido y por la sabiduría adquirida a través del dolor y de la pena del pasado. Pide a Dios que restaure la inocencia en tu corazón.

Recibir esta runa es un reconocimiento de largo camino que has viajado para llegar hasta donde te encuentras hoy. Acuérdate de honrarte a ti mismo y a los que te han guiado. Permítete sentir de nuevo la alegría de la inocencia, sabiendo que estás siendo sanado, pues por medio de la sanación recuperamos la inocencia perdida.

Si divides en dos la runa de la inocencia, verás la runa de la serenidad y su imagen especular. En este hecho residen una promesa y una bendición: cuando la serenidad se mira en el espejo y reconoce su apariencia, llega a conocer la paz y la comprensión que la acompañan a la auto aceptación. 

Aprovecha este día para simplificar tu vida. Lleva armonía allí donde encuentres conflicto y pon equilibrio donde no lo hay. Tómate un momento para elevar una oración que sirva de recordatorio y agradecimiento, una oración ofrecida con inocencia infantil.

Deja que la inocencia que sientes hable a la inocencia de todos aquellos con los que te encuentras.



Extracto del libro de las runas sanadoras de (Ralph H. Blum y Susan Loughan)



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