15 de junio de 2014

Reiki y el Amor Sagrado


    Hay un tipo de amor, que no pide, no reclama, no necesita, no espera, no ciega, no menosprecia; es el Amor de Dios. El Amor Sagrado. Incondicional. Es Reiki.
   Es puro amor-energía y tan solo se puede dar sintiendo ese amor incondicional hacia lo que se da (persona, animal, vegetal, mineral). Puede aprenderse una técnica, un método, un diploma, pero lo que verdaderamente importa es Darse a Sí Mismo en el otro. En este acto de amor no hay miedo ni contra indicaciones, ya que no las hay en la pureza de espíritu ni en la hermosura de Ser.

   Ésta es solo una de las herramientas que tenemos los seres humanos para Servir. La Palabra hablada o escrita es otra gran herramienta, pero casi nada hay como la Voz diciendo verdades a través de la música, los ojos diciendo hermosura a través de la contemplación de una obra de arte, las manos acariciando las tristezas del mundo en los hospitales, del cuerpo físico de los payasos asombrando de alegría a los necesitados de espíritu, las lágrimas caídas en los atentados, el rostro de la aceptación cuando un ser querido decide terminar su viaje.

    La experiencia de vida terrena es rica en esencia porque nos tenemos a nosotros mismos. Somos nuestra riqueza. Ya que todas esas herramientas  serían invisibles a los ojos y oídos de quien no tiene la Voluntad.
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